Información Genérica del Itinerario

RUTA BOTÁNICA POR SANTA ANA LA REAL
Por Andrés Galeano Molina http://www.planetagaia.es/

INTRODUCCIÓN
El entorno natural que actualmente podemos observar en los alrededores de Santa Ana la Real y en el resto del Parque Natural es el resultado de la interacción del ser humano con el medio a lo largo de los siglos, una interacción respetuosa que ha dado lugar a la dehesa, un ecosistema único de gran valor ecológico y que es el mayoritariamente representado en el Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche.
Antaño, cuando la presencia humana en estas tierras era muy poco significativa, o incluso antes de que estas sierras fueran colonizadas por nuestros antepasados, la cubierta vegetal de la sierra era mucho más densa, formando un bosque cerrado de encinas, alcornoques y quejigos fundamentalmente, acompañados de un amplio elenco de arbustos mediterráneos que lo harían casi impenetrable. Se trataba de un bosque mediterráneo climácico adaptado a las condiciones edáficas y climáticas del medio, del que podemos encontrar numerosos vestigios en el Parque.

El ser humano adaptó ese bosque original a sus necesidades, lo aclaró creando dehesas para el aprovechamiento ganadero, favoreció algunas especies arbóreas y marginó a otras, introdujo nuevas especies como el castaño y el olivo (y el pino mucho más recientemente), creó huertas y plantó frutales en vegas fértiles; en definitiva, todo este proceso de humanización del medio a lo largo de los siglos  ha modificado el entorno natural hasta llegar a lo que hoy en día podemos definir como un medio natural humanizado, variado, sostenible y respetuoso con la vida silvestre.
Condiciones climáticas.
El clima de toda la comarca es el denominado genéricamente clima mediterráneo, caracterizado por veranos secos y calurosos e inviernos frescos y lluviosos, con las precipitaciones más significativas concentradas entre octubre y abril, siendo generalmente diciembre el mes más lluvioso y julio el más seco. No obstante, el relieve y su ubicación no demasiado lejos del atlántico le confieren a estas sierras una abundante pluviosidad (más de 1200 litros/m2 al año de media), que distingue su clima como mediterráneo subhúmedo.

smilax aspera

Condiciones edáficas.
Los terrenos del término de Santa Ana la Real son mayoritariamente pedregosos y ligeramente ácidos, formados por pizarras y esquistos, si bien existen también afloramientos calcáreos.
El tipo de suelo, silíceo o calcáreo, es determinante en relación con algunas especies vegetales que se pueden observar. Así, siempre que observemos la presencia de brezos (Erica sp.) sabremos que nos hallamos en terrenos silíceos, mientras que si vemos jaras blancas (Cistus albidus) o peonias (Peonia broteroi) nos encontraremos en terrenos calcáreos.
Medio natural.
La concurrencia de unas condiciones climáticas bastante húmedas, a pesar de los calurosos y secos veranos, permitieron el desarrollo de un bosque mediterráneo exuberante y rico, dominado hoy por el alcornoque (Quercus suber) y la encina (Quercus rotundifolia), pero en el que seguramente en el pasado tuvo mucha mayor presencia el quejigo (Quercus faginea y Quercus canariensis) que debido a su menor interés para el ser humano ha quedado restringido a barrancos y límites de fincas. También es de destacar la presencia en el término de Santa Ana de otras dos especies de Quercus, la coscoja (Quercus coccinea) y el poco conocido robledillo (Quercus fruticosa o lusitanica) de apenas un metro de altura y que se halla presente en algunas cumbres. En otras áreas del Parque podemos encontrar también el roble melojo (Quercus pyrenaica), que antiguamente ocupó gran parte de los terrenos de los actuales castañares. Podemos ver, pues, que, en un área relativamente reducida, el género Quercus está representado por nada menos que siete especies diferentes.
Realmente, la diversidad de especies arbustivas, subarbustivas y herbáceas, además de helechos y de plantas no vasculares, hacen de nuestro entorno un lugar privilegiado para la observación y estudio de su variedad florísitica.

Datura stramonium

LA RUTA BOTÁNICA
El objeto de esta ruta es dar a conocer la riqueza florística de nuestro entorno, en un recorrido relativamente corto (no más de una hora u hora y media a un ritmo pausado), variado y cercano al núcleo urbano.
La opción por este recorrido en concreto, entre tantos como podrían haberse  elegido, se basa en su diversidad, ya que podemos encontrar:

  • Solanas rocosas calcáreas.
  • Cumbres de terrenos pobres silíceos.
  • Umbrías con terrenos profundos y frescos.
  • Barrancos.

Los diferentes tipos de suelos y exposiciones solana-umbría condicionan la vegetación presente en cada área y nos permiten en un corto recorrido observar un gran número de especies vegetales diferentes.
De todas las especies vegetales observables en este recorrido nos vamos a centrar en aquellas que podemos encontrar durante todo el año, por lo que quedarán al margen las numerosas especies anuales presentes. Podremos encontrar etiquetadas (con su nombre científico y común, su familia, una foto y un código QR para acceder a más información) un total de 61 especies, desde árboles hasta helechos, pasando por arbustos y vivaces subarbustivas.
Es de destacar la observación en este recorrido de al menos seis especies de matorrales nobles (lentisco, aladierno, espino negro, cornicabra, madroño y labiérnago), llamados así por aportar con sus frutos alimento a los animales, especialmente a la avifauna. También es reseñable la presencia de nueve especies de la típicamente mediterránea familia de las cistáceas (jaras y jaguarzos): Cistus albidus, Cistus ladanifer, Cistus monspeliensis, Cistus salviifolius, Cistus crispus, Cistus populifolius, Halimium ocymoides, Tuberaria (o Xolantha) lignosa y Tuberaria (Xolantha) guttata.
Para iniciar nuestro paseo partiremos de la era situada en la parte más alta del pueblo junto al mirador y estructuraremos nuestra ruta en cuatro sectores.
1. Ladera oeste del Cerro Castillejo.
Recorreremos algo menos de un kilómetro por el camino hormigonado que lleva a Los Veneros. A la derecha de nuestro paseo podremos disfrutar de amplias vistas hacia el oeste, mientras que a nuestra izquierda iremos viendo el roquedo calizo que constituye el cerro Castillejo de las Cornicabras y que en tiempos sirvió como cantera para la extracción de la roca caliza, la cual se quemaba en los hornos para la obtención de la cal.
Es esta una zona rica en especies vegetales adaptadas a terrenos calcáreos y rocosos. Además al ser esta un área bastante abrupta existen recovecos que sirven de hábitat a especies no muy comunes en el resto del término municipal como el almoradux (Thymus mastichina), la espuela de caballero (Delphinium pentagynum) y diversos helechos rupícolas entre los que cabe destacar la doradilla vellosa (Cosentinia vellea), además del Ceterach officinarum y diversas especies de helechos de roca del género Cheilanthes. También son dignas de mención diversas especies de rupícolas suculentas del género Sedum.

Thymus mastichina
Delphinium pentagynum

Debido al sustrato calizo cabe destacar en este sector la presencia de Cistus albidus (jara blanca) exclusiva de terrenos calcáreos y la ausencia de brezos, los cuales solo prosperan en terrenos silíceos.
Las especies etiquetadas que podemos observar en este tramo son, por orden de ruta, las siguientes:
(1) Pistacia lentiscus (lentisco).
(2) Quercus coccifera (coscoja).
(3) Retama spaherocarpa (retama).
(4) Rhamnus lycioides (espino negro).
(5) Cistus albidus (jara blanca).
(6) Teucrium fruticans (olivilla).
(7) Origanum vulgare (orégano).
(8) Rhamnus alaternus (aladierno).
(9) Asparagus acutifolius (esparraguera).
(10) Ruta chalepensis (ruda).
(11) Cosentinia vellea (doradilla vellosa).
(12) Daphne gnidium (torvisco).
(13) Foeniculum vulgare (hinojo).
(14) Rubus ulmifolius (zarza).

2. Extremo oeste de la Sierra de las Cumbres.
Al llegar a una curva pronunciada a la derecha la vegetación empieza a cambiar, ya que dejamos atrás la roca caliza para pasear en lo que sería el extremo de la Sierra de las Cumbres, hasta llegar a la cruz de Vigía, donde giraremos para ir ascendiendo por el cordel durante unos metros, para después volver a descender en dirección al Castillejo.
En este sector vemos que el matorral empieza a estar dominado por jaras pringosas, diversas especies de brezos y aulagas o tojos. Son plantas típicas de terrenos silíceos pobres. Entre las curiosidades que podemos encontrar en esta zona destaca la Polygala microphylla, que no ha sido etiquetada debido a su difícil visualización cuando no está en flor. Otra planta presente en este sector, que no ha sido etiquetada por el mismo motivo, es el piruétano o peral silvestre (Pyrus bourgeana).

Erica umbellata

Los pinos que podemos ver en estas cumbres corresponden a la especie Pinus pinaster, y no son autóctonos de estas sierras ni se hallan aquí de forma espontánea, sino que fueron plantados como especie maderera.
Las plantas etiquetadas que nos vamos a encontrar en este sector son:
(15) Ulex eriocladus (tojo, aulaga).
(16) Cistus salvifolius (jaguarzo morisco).
(17) Quercus suber (alcornoque).
(18) Genista tridentata (carquesa).
(19) Phlomis purpurea (mavioleta).
(20) Arbutus unedo (madroño).
(21) Halimium ocymoides (alcayuela).
(22) Erica australis (brezo rosa).
(23) Lavandula stoechas (cantueso).
(24) Erica umbellata (brecina).
(25) Cistus ladanifer (jara pringosa).
(26) Cistus monspeliensis (jaguarzo negro).
(27) Cistus populifolius (jara cervuna).
(28) Cistus crispus (jarilla rizada).
(29) Helichryssum stoechas (manzanilla borde).
(30) Castanea sativa (castaño).
(31) Quercus ilex subsp. rotundifolia (encina).
(32) Cytisus striatus (escoba).
(33) Smilax aspera (zarzaparrilla).
(34) Rubia peregrina (rubia).

3. Descenso entre la ladera este del Cerro Castillejo y la Sierra de las Cumbres.
Tras descender por el camino junto a un castañar que habitualmente se encuentra arado y, por tanto, sin interés para el asunto que nos ocupa, cogeremos el camino hacia la derecha y poco después a la izquierda, tomando el camino que, dejando el Castillejo a nuestra izquierda, desciende hasta La Presa.
En este tramo, por hallarse a caballo entre terrenos calcáreos y silíceos, podemos observar especies propias de ambos tipos de suelo. Cabe destacar la posibilidad de encontrarnos en primavera con la floración espectacular de las peonías (Paeonia broteroi) a la izquierda del camino, así como a principios de verano la dedalera (Digitalis purpurea).
Conforme vamos descendiendo por el camino iremos observando especies propias de terrenos más umbríos y húmedos.

Paeonia broteroi

Las especies que vamos a encontrar etiquetadas en este tramo son:
(35) Clinopodium nepeta (calamento).
(36) Sanguisorba hybrida (sanguisorba).
(37) Lonicera implexa (madreselva).
(38) Erica arborea (brezo blanco).
(39) Viburnum tinus (durillo).
(40) Myrtus communis (mirto).
(41) Phillyrea angustifolia (labiérnago).
(42) Pistacia terebinthus (cornicabra).
(43) Marrubium vulgare (marrubio).
(44) Pteridium aquilinum (helecho).

4. Camino hacia Alájar paralelo al barranco de la Presa.
Una vez desembocamos en el camino empedrado Santa Ana- Alájar tomamos a la derecha, en dirección a Alájar y en paralelo al barranco. Este es un tramo más bien umbrío y húmedo, de suelos profundos, por lo que encontraremos grandes alcornoques, quejigos y algunos castaños y nogales.

Hypericum perforatum

El talud, que en parte de este tramo nos acompaña a nuestra derecha, duda su humedad y sombra está tapizado por helechos, musgos y hiedras.
Las especies etiquetadas en este sector son:
(45) Ceterach officinarum (doradilla).
(46) Hedera helix (hiedra).
(47) Asplenium onopteris (culantrillo negro).
(48) Stachys germanica (hierba de los siete nudos).
(49) Phytolacca americana (hierba carmín).
(50) Sambucus nigra (saúco).
(51) Melissa officinalis (toronjil).
(52) Mentha suaveolens (mentastro).
(53) Vinca minor (vinca pervinca).
(54) Quercus faginea x canariensis (quejigo).
(55) Asplenium trichomanes (culantrillo bastardo).
(56) Ruscus aculeatus (rusco).

A unos 400 metros de la fuente Cagancha, después de haber pasado por una zona con alcornoques a ambos lados del camino, tomaremos un pequeño sendero a la izquierda que, flanqueado por grandes alcornoques, baja hacia el barranco para después alcanzar el camino de las Callejas, que deberemos tomar a la izquierda para volver hacia Santa Ana.

En este último trayecto habremos observado las siguientes especies:

(57) Pyrus bourgaeana (piruétano).
(58) Osyris alba (retama loca).
(59) Iris foetidissima (lirio hediondo).
(60) Carex pendula (carrizo llorón)
(61) Fraxinus angustifolia (fresno).

Otras especies interesantes que podemos ver en esta zona, ya sin etiquetar son:

Genista falcata (aulaga).
Genista hirsuta (aulaga)
Crataegus monogyna (majuelo).
Agrimonia eupatoria.
Hypericum perforatum
Achillea ageratum.

Y un largo etcétera.